Si bien el intendente surgió del peronismo, su modo de gobernar la ciudad, lo alejaron de una de las principales cualidades que tuvo históricamente el partido de Juan Domingo Perón: la ayuda para los más necesitados. Con el mejoramiento de los espacios públicos y la inversión en el bacheo, el intendente busca captar el “voto olvidado”, pero lo que Bruera ya no mira, son los reclamos y pedidos de los vecinos en los barrios.
La gestión Bruera puede ser definida como opositora a los ideales peronistas. Los cuales hablan de fomentar el trabajo digno, destinar mayores fondos a quienes más lo necesitan, y dar salud y educación gratuita a toda la sociedad.
Todos puntos olvidados por el intendente, quien claramente busca ganarse el voto radical, ese que siempre voto en contra del alakismo y el peronismo, el de la zona céntrica de la ciudad.
Así es como el Plan de Mejoramiento de los Espacios Públicos, el cual tiene por fin remodelar las plazas y parques públicos, se centró en el casco urbano de la ciudad. Algo similar ocurrió con el Programa de bacheo, desde el cual la gestión tampoco logró la llegada a los barrios.
Esta situación de olvido que se da hoy en gran parte de la ciudad, fue reiterada en varias ocasiones tras el cambio de gestión.
Primero fueron los vecinos de City Bell, quienes a pesar de haber tenido que soportar una gran inundación, hoy continúan rezando ante las primeras gotas porque el proyecto para construir drenajes jamás se ejecutó. También están los vecinos de Villa Elisa, que viven junto a la bajada de la Autopista La Plata-Buenos Aires, quienes vieron cómo una idea del intendente para mejorar el tránsito de quienes viajan diariamente a Capital, acababa con la tranquilidad del barrio, el cual se volvía inseguro en materia de seguridad vial.
Similar situación vivieron los vecinos del barrio Colonia Urquiza, quienes intentaron cerrar el barrio para no tener que seguir siendo víctimas de la inseguridad que reina en cada rincón de la ciudad.
A estos casos, también hay que sumarles los reclamos efectuados por los vecinos de la zona de Poblet, quienes se oponen a la idea de construir un nuevo parque industrial, esta vez en el sur de la ciudad, la cual se caracteriza por su desarrollo agrícola; y el realizado –en estos días- en el barrio El Ombú, de Altos de San Lorenzo, en donde la falta de luz y veredas los hacen sentirse como ciudadanos de “segunda”.
Todos estos hechos, sumados a la baja inversión en Salud y al impulso del trabajo precarizado, mediante las Cooperativas municipales, que emplean a más de 3 mil platenses en períodos de tres meses, es lo que impiden ver en la gestión municipal, las características básicas del peronismo, aquel que siempre se ha apoyado en la igualdad para gobernar, y que hoy, de la mano del intendente Pablo Bruera, fue desapareciendo.