La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, aprobó y remitió al Senado para su sanción, el proyecto de ley de reforma impositiva impulsada por el gobernador Daniel Scioli, que busca simplificar y dar mayor equidad al sistema impositivo provincial y mejorar la coparticipación recibida por los municipios.
La norma, que prevé un incremento de la recaudación del orden de los 2.200 millones de pesos anuales, exceptúa del pago del inmobiliario urbano a los dueños de viviendas -alrededor de un millón de contribuyentes- con valuaciones inferiores a los 100.000 pesos y deroga el denominado impuesto a la riqueza.
Para los propietarios de los aproximadamente 600.000 inmuebles de hasta 100.000 pesos, el proyecto de ley aprobado hoy por Diputados fija descuentos y unifica las cuotas en uno o dos pagos anuales. Estos beneficios comenzarán a aplicarse en enero de 2009.
La reforma crea también un fondo de “fortalecimiento de recursos municipales”, que no tendrá tope monetario a partir del próximo año, aunque se lo estimó en unos 250 millones de pesos, a repartir entre las comunas que dejen de percibir en forma voluntaria la tasa de abasto y publicidad en el interior de los comercios.
El proyecto aprobado hoy eleva del 3 al 4,5 por ciento el pago de ingresos brutos a aquellos comercios que facturen más de 30 millones anuales y grava con un 1% a las industrias con facturaciones mayores a los 60 millones.
Además, sube del 1,5% al 3 por ciento la alícuota del mencionado impuesto que ya pagan las industrias no radicadas en la Provincia por las ventas que realicen en territorio bonaerense.
Aquellas actividades comerciales que facturan menos de 30 millones por año seguirán pagando una alícuota del 3 por ciento de ingresos brutos.
Entre los cambios introducidos al proyecto original, se incrementó la alícuota que pagan los bingos y tragamonedas en concepto de ingresos brutos, llevándolas del 3,5 al 6 por ciento.
Se le da a la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) las herramientas legales para controlar el rendimiento de los campos y verificar si el sector cumple con los pagos del impuesto sobre los ingresos brutos.