El gobernador Daniel Scioli se ha visto sobrepasado de delitos en sus siete meses de gestión. Los relevamientos demuestran que es la principal preocupación de los vecinos; pero aun así, poco se hace para combatirla. El Ministro Stornelli aseguró que “reforzará” con efectivos la ciudad de La Plata, pero si se mantiene el actual sistema judicial, de poco servirá.
En cada esquina, en cada barrio, en cada ciudad de la provincia, la inseguridad gana la calle. Muchos apuntan a que la mala formación policial es la que permite el desmedido crecimiento de delincuentes, a quienes pocas veces se los detiene.
Otros cuestionan el rol del Gobernador Daniel Scioli; es por ello que cuando puede anuncia la compra de nuevos autos, motos o bicicletas, o hasta incluso hace una ceremonia para dar de alta a nuevos policías. Sin embargo, todo esto en vano. La fuerza de seguridad y la justicia poco hacen para detener a los delincuentes, que se ven favorecidos por las puertas giratorias de las cárceles y seccionales, y por la falta de predisposición del personal bonaerense.
El Ministro de seguridad de la provincia, Carlos Stornelli, habló sobre las deficiencias de se área, y admitió que: "un policía mal formado se vuelve en contra y termina por generar un problema, mayor del que se quiere evitar, ahora la formación dura un año", con la clara intención de demostrar que ahora sí se comenzó a educar de buena manera a los policías.
Esto lleva a preguntarse: ¿Y la PB2 cómo está formada? Es su momento los 3.500 nuevos uniformados que salieron para proteger a los vecinos en mayo, parecían ser la solución; pero al poco tiempo todos pudimos comprobar que esto no era así. La situación seguía siendo la misma, pero ahora con más personal.
Un dato sumamente importante para analizar es el número de policías comparando a los ciudadanos que hay en la provincia, lo cual arroja un impresionante mil a uno. Es decir, un policía cada mil habitantes, algo irrisoriamente incomparable.
Ante este presente, y las crecientes quejas que efectúan los vecinos cada vez que el gobernador sale de su despacho, se ha decido –según comunicó el ministro- “sacar del área administrativa del Ministerio alrededor de 500 policías”, para “ponerlos exclusivamente en funciones de seguridad”.
El destino final de estos hombres y mujeres que cumplían “funciones administrativas” dentro del gobierno, lo comunicó el propio ministro: “van a ir a distritos donde es necesario reforzar la cantidad de gente, como La Plata y Pilar”.
Es decir que la ciudad volverá a obtener nuevos policías, quienes intentarán combatir la ola delictiva que va en aumento cada día y que ya se ha cobrado la vida de 81 bonaerenses –actualizado hasta mayo-.
Esperemos que ahora sí, con la llegada de mayor personal, se pueda detener la delincuencia callejera que se apoderó de los barrios de la ciudad. Pero también debemos tener en cuenta que hasta que no se modifique el actual sistema judicial, la situación no va a mejorar de manera notoria. Ya que los nuevos uniformados podrán hacer que el delincuente sea atrapado, pero nunca podrán garantizar que al otro día no quede libre.