Paulo Navarro hace 7 años sufre de discapacidad motriz producto de un encontronazo que tuvo, mientras realizaba operativos de Control Urbano. En marzo Pablo Bruera decidió bajarle su sueldo un 50%, en una “clara muestra de discriminación”. Ahora Navarro, quien preside la Asociacion de Familiares y Victimas de accidentes de Trabajo, aseguró que este 15 de junio se encadenará en las puertas del municipio y realizará una huelga de hambre, “hasta que alguien lo atienda”.
Navarro fue integrante del equipo de Control Urbano, pero por culpa de un accidente laboral que tuvo en 1999, al intentar detener a un grupo de punguistas (roba carteras), se vio obligado a dejar las tareas de la ciudad y fue trasladado a otro sector por estar “incapacitado para realizar su trabajo”.
Pero actualmente en la municipalidad de La Plata no reconocen el derecho que le corresponde a un trabajador que fue accidentado por realizar sus labores: y en vez de acompañarlo, lo premian con reducción de sueldo y discriminación, ya que por los problemas motrices que tiene actualmente es muy difícil que pueda cumplir las funciones y ser integrante de su antiguo trabajo.
“Me siento insultado y discriminado” señaló Navarro en diálogo con Infoplatense, sosteniendo el bastón de tres patas que utiliza desde que tuvo el accidente y que lo dejó en ese estado para toda la vida, el cual le impide trasladarse sin la ayuda de otra persona. Agregando que le sacaron el 50% del básico, y que hoy no le alcanza para solventar los gastos que llevan sus hijos, teniendo en cuenta que es el único sostén familiar.
El agente, que lleva 12 años dentro del municipio solo exige que se cumpla con el contrato, ya que a partir de su accidente le redujeron las horas de su empleo (de 48 a 30), y solo quiere recuperar lo que le pertenece, incluido el sueldo que contaba anteriormente.
Esta situación es compartida junto a José Luis Cheble, quien trabajó en la Municipalidad de La Plata durante 11 años, pero desde 1997 se dedicaba a realizar tareas administrativas, ya que un accidente laboral le produjo graves lesiones en el tobillo y la rodilla izquierda y en su mano derecha.
Cheble fue expulsado, junto a casi 1.800 trabajadores, el 11 de diciembre de 2007, a un día de que Bruera asumiera en el municipio. Sin que medie el diálogo, una circular interna lo dejó en la calle, “sin nada”, tal como él mismo relata en diálogo con Infoplatense.
Hoy, ambos le piden a Pablo Bruera que le devuelva el derecho de poder trabajar y llevar el pan a su casa todos los días, como lo han hecho a lo largo de su vida. Tras dejar pasar más de tres meses, y aun sin obtener respuestas, ambos decidieron poner una fecha límite a esta situación: el 15 de junio se encadenarán en las puertas del municipio para realizar una huelga de hambre, con el fin de obtener las respuestas que el Ejecutivo tiene para darles.