Afecta a miles de pasajeros de micros y en los locales que manejan el "cambio chico"
Conseguir monedas se ha convertido en la preocupación de los platenses que se han quedado en enero en la Ciudad. Pasajeros de micros, clientes de kioscos o aquellos que van a pagar los servicios e impuestos se encuentran con carteles que anuncian la falta de cambio chico. Los usuarios de las líneas de micros, a su vez, tratan de conseguir cambio, pero al intentar comprar algo en los kioscos aparece otra traba: aquí tampoco tienen monedas porque los distintos comercios también cuidan sus reservas y el metal no aparece por ninguna parte.
La falta de monedas es un problema que lleva varios años, pero en octubre del año pasado empezaron a escucharse las voces oficiales opinando sobre el tema, ya que los inconvenientes trascienden las fronteras de la Ciudad y se ha tornado en una preocupación nacional, con focos críticos en algunas provincias. Desde el Banco Central, habían informado que el problema se debía a la falta de "recirculación" de las mismas.
"HAY QUE IR GUARDANDO"
Mientras tanto, en las colas de espera de los colectivos, cada viajero mantiene las monedas firmes en el puño. "No se consiguen por ningún lado", afirma Delia Santorera que toma la línea Sur. "Es todo un tema". De la misma manera le ocurre a Carlos Ozan, quien cuenta que "en los negocios a veces le cambian, pero a veces no. Hay que juntar durante el día, mientras hago los mandados, hay que ir guardando".
Algunas otras opciones que la gente elige para ahorrarse el trabajo de la búsqueda incesante son, por ejemplo, la utilización de tarjetas magnéticas. "El tema es que a veces no andan tampoco" comenta Mirta Aronovsky, que viaja todos los días con su hija Nadia en las líneas Este y 273.
Otra posibilidad para los usuarios es obtener cambio con anticipación en las líneas 307 y 214. Sólo que esas empresas retienen el 3 % del dinero, lo que parece ser una modalidad que desde hace un tiempo se viene llevando a cabo en otros sitios cercanos a Capital Federal.
Al ser un problema cotidiano, los usuarios intentan obtener monedas en los negocios cercanos a las paradas de colectivos. Kioscos, puestos de diarios y revistas se convierten en el blanco de los pedidos. Sin embargo éstos no siempre cuentan con monedas, o si las tienen también tratan de preservarlas.
"Todo el mundo pide monedas, a veces se puede dar, a veces no", dice Gastón Centurión del kiosco ubicado en 7 y 48. Lo mismo le ocurre a Claudia Oviedo, vendedora del puesto de flores de 7 y 47. Por su parte, en el puesto de diarios y revistas de la misma esquina, Daniel Viñas, dice que a los que piden monedas "les doy hasta donde puedo".