La gestión Bruera ha demostrado que la política local ha llegado a un punto extremo de desidia y descontrol. Los sucesos ocurridos frente a la Asociación de choferes y peones de taxis, da cuenta de que esta elección es de vida o muerte para el oficialismo, el cual sin detenerse a pensar en cómo gobernar, prefiere intervenir los reclamos sociales como en los peores años de la dictadura. 15 taxis fueron baleados, 6 personas tuvieron que ser hospitalizadas y la policía actuó como cómplice, dejando la zona liberada para que los militantes del oficialismo pudieran realizar todos los desmanes que quisieran.
En 1 y 44, todos los días del año hay un móvil de la policía bonaerense estacionado, para controlar el ingreso y egreso de personas a la terminal de trenes de la ciudad, pero increíblemente desde las 10 de la mañana de ayer nadie pudo cubrir dicha zona.
A la par de ello, un grupo de taxistas, nucleados en la Asociación de choferes y peones de taxis, se encontraban reunidos en su local (43 entre 1 y 2), con el fin de encolumnar una protesta por las calles de la ciudad –con destino final el Concejo Deliberante- para reclamarle al intendente Pablo Bruera, el llamado a licitación de 97 nuevas licencias. Las cuales fueron prometidas por el candidato a primer Diputado Provincial, Gabriel Bruera, el pasado 15 de abril en una reunión mantenida en el sindicato.
Pero dicho reclamo no logró hacerse efectivo como los trabajadores hubiese deseado, ya que pasadas las 11.30 de la mañana, un grupo de 150 militantes bajó del Tren General Roca, caminó hasta la puerta de la Asociación gremial, y portando armas de fuego, palos y piedras, destrozaron todos los vehículos de la cuadra, sin diferenciar entre taxis y particulares, dejando como saldo, 25 coches (15 taxis y 10 particulares) totalmente destruidos.
Los cánticos en apoyo al intendente Pablo Bruera, no dejaron dudas a los vecinos ni a los taxistas -quienes en medio de los tiros y desmanes sólo atinaron a cubrirse dentro del local, y proteger su vida-, sobre los encargados de llevar adelante la “misión”.
Luego de unos 30 minutos, los punteros y militantes políticos se retiraron por donde volvieron, dejado en el lugar seis heridos, autos destrozados, mucho dolor y una fuerte conmoción barrial.
Este repentino hecho sorprendió no sólo a los trabajadores, sino también a los vecinos quienes solidariamente comenzaron a acercarse al lugar para tratar de comprender lo que había ocurrido.
En medio de lágrimas, los taxistas intentaban narrar lo sucedido, al mismo tiempo que llamaban a la ambulancia y la policía, la cual sólo entrada la tarde llegó al lugar, para mirar cómo había funcionado la operación que realizaron en conjunto con el municipio.
A los gritos de “zona liberada”, los conductores, quienes comenzaron a recibir el apoyo de los demás gremios sindicales que engloban a los taxistas, sin intenciones de retirarse del lugar y dejar la jornada de protesta para otro día, decidieron trasladarse –cerca de las 16- a las puertas del municipio, en donde los coches fueron puestos en exhibición, y los reclamos se hicieron oír.
Los carteles anti Bruera
Minutos después de que el barrio comenzara a normalizarse, los vecinos repudiaron los hechos, y en clara oposición a lo que fue catalogado como “una maniobra bruerista”, empezaron a aparecer carteles que colgaban de las ventanas y balcones, reclamándole a Bruera que se haga cargo de lo sucedido, y acusando a la policía de dejar la zona liberada para que el grupo de militantes pudiera hacer esto con total impunidad y libertad.
“Parecía una calle de Bagdad”
El concejal Oscar Negrelli contó, en diálogo con Infoplatense, que este martes se había reunido con los taxistas, quienes le pidieron que haga el reclamo por las nuevas licitaciones, frente a las autoridades del Concejo Deliberante, lo cual iba a comenzar a ser tratado esta semana.
Frente a estos hechos, el concejal no dudo en acudir al lugar, y según su propio relato la calle de 43 entre 1 y 2, “parecía Bagdad”. “Cuando quienes gobiernan piensan que las protestas y los reclamos no tienen lugar, pasar cosas como esta”, expresó el concejal, quien a su vez, aseguró que la gestión de Pablo Bruera “busca imponer el terror y el miedo en los ciudadanos con el fin de que piensen dos veces antes de hacer protestas”.
Consultado sobre las acusaciones que se le incriminan a la gestión, Negrelli afirmó que “son muchas coincidencias” como para que los sucesos hayan podido no ser organizados por el propio intendente.
Finalmente, el referente de la Coalición Cívica y candidato a diputado provincial por el Acuerdo Cívico y Social, Oscar Negrelli, aseguró que “Bruera puso en manos de irracionales la seguridad de los vecinos”, y gracias a ello “su misión de imponer el camino del miedo y el terror” se esta cumpliendo.
“En la actual gestión no se permite el disenso”
El candidato a diputado provincial del Partido Renovador, Fernando Marín, expresó su mas amplio repudio a las agresiones sufridas por el grupo de taxistas platenses: “Nos solidarizamos con los compañeros taxistas y repudiamos este tipo de acciones cada vez mas frecuentes en la ciudad, que ponen de manifiesto que en la actual gestión no se permite el disenso”, cuestionó en un comunicado, al mismo tiempo que agregó “persiguen a los compañeros que realizan pintadas o pegan afiches, destruyen locales y amenazan gente para callar otras ideas. Desde el Partido Renovador, repudiamos todo tipo de acción violenta y reiteramos que este tipo de hechos perjudican el acto eleccionario”.
Bruera no se hizo cargo
En un comunicado el municipio intentó desligarse del trágico hecho, acusando que “el Municipio se promueve el diálogo como la única forma de resolución de un conflicto, que nada tiene que ver con lo ocurrido este mediodía”.
A su vez, el breve esbozo expresa: “la Comuna hace un llamado a la Justicia para que este hecho se esclarezca lo antes posible y se encuentre a los responsables de un hecho tan despreciable”.