El intendente Pablo Bruera tiene un inventor y un jefe al cual debe responder. El dueño del multimedio El Día, Raúl Kraiselburd, teje las uniones políticas, acuerda las listas colectoras y le da publicidad a los espacios que menos imagen y representación tienen en la ciudad, con el fin de dividir el voto de la oposición. Publicidad en los medios, pintura y volantes: Cómo se maneja>>
Que Pablo Bruera acordó con el 50% de los empresarios y políticos de la ciudad para llegar a ser intendente no es ninguna novedad, y menos novedosa es la unión que existe entre Raúl Kraiselburd y el intendente. Pero lo que llama poderosamente la atención en estas elecciones, es la manera en que el dueño del diario El Día, negocia con los espacios y sus postulantes, marcándoles el camino a seguir.
Así es como varios funcionarios que aspiran a cargos electivos, tuvieron que reunirse en privado con “el Ruso”, para arreglar la manera en la que podían presentarse recibiendo el “padrinazgo” del medio periodístico más antiguo de la ciudad y parte de la cartera municipal.
El primero en arribar a la ciudad, fue Francisco de Narváez, quien logró un resultado favorable, basado en dos puntos esenciales: el primero, es que si no se conformaba esta unión del peronismo disidente, el Acuerdo Cívico iba a demoler la figura del intendente Pablo Bruera, quien en la última elección, vio caer sus candidatos a senadores (Iván Maidana y Santiago Martorelli) por la presencia de los referentes de la Coalición Cívica, Luis Malagamba y Javier Mor Roig. Lo segundo que permitió que el denarvaísmo creciera fue el posible desembarco de Bruera en dichas filas una vez que la elección finalice.
Pero claro está, al él lo siguieron los referentes de los demás espacios, tal es el caso de Margarita Stolbizer y su armado en la ciudad, el cual poco pudo conseguir, ya que esta es una ciudad en la cual el voto antiperonista es muy alto. Con lo cual darle plena difusión al Acuerdo Cívico, era “jugar con fuego” para Kraiselburd y la gestión Bruera.
Quienes también conversaron fueron los candidatos de la lista denarvaísta, -ahora- encabezada por Luis Martínez Varela en Diputados y Oscar Vaudagna en el Concejo. La cual consiguió un fuerte respaldo, ya que dividirán el voto de Unión-PRO, el cual se ubica –según las encuestas- sólo 5 puntos debajo del oficialismo. Algo similar ocurrió con el Paufe (Luis Patti), quien logró el apoyo del multimedio, para que se le fuguen votos al espacio de Gonzalo Atanasof, Julio Garro y José Arteaga, entre otros.
También hay que mencionar el rol que están tomando dos espacios, uno de vertiente radical, y otro que se originó en las bases de la Coalición Cívica. Por un lado tenemos al CON. FE, el cual bajo la imagen del vicepresidente Julio Cobos, intentará –gracias al apoyo del oficialismo- dividir el voto del Acuerdo Cívico y Social, llevando a Luis Menucci y Raúl Valiente en Diputados y a Claudio Nuccitelli y Miguel Ruso en el concejo.
Junto a ellos se encuentran los integrantes del Partido VIDA (CC), entre ellos José Nieto y Elsa Gómez, en diputados y Julián Carpinetti como primer concejal, quienes buscarán captar parte de los votos del ACyS.
Finalmente, quien no recibió ningún tipo de apoyo fue Fernando Marín, quien presentó una lista bajo el nombre Frente Renovador (no finaliza en Platense como la de Bruera), y dividió las aguas en UPCN, provocando la furia del amigo de Kraiselburd, el diputado Carlos Quintana, quien hizo despedir a una empleada municipal porque ingresó en el 8° lugar de la nómina de concejales de dicho frente y pidió la intervención en el co seguro de IOMA, porque veía que se le venía la noche.
De esta forma es como los platenses llegamos a una elección, con negociados, engaños, candidatos “inflados”, y un oficialismo que busca dividir la oposición para gobernar tranquilo.