El municipio tiene pensado construir 30 puestos de comidas en plazas y parques de la ciudad. El que se construía en Plaza Italia, iba a ser destinado a un grupo de punteros políticos, y por la queja de los artesanos y vecinos, tuvieron que demolerlo. El costo para su construcción era de 25 mil pesos, y gran parte de ellos fueron utilizados, ¿Quién cubrirá los gastos?>>
El intendente Pablo Bruera encontró una brecha y quiso entrar en el negocio de las concesiones de puestos de comidas, pero para ello tenía que construir nuevos espacios, confeccionados para los tiempos que corren y destinado a punteros de su gestión.
Como meses atrás dio a conocer este medio, la gestión quiere construir nuevos “puestos verdes”, los cuales –y según el proyecto del oficialismo- costarán 25 mil pesos cada uno. Los mismos serán administrados por terceros quienes deberán pagarle un canon al municipio, como lo hacen actualmente los espacios de comidas.
A comienzos de su mandato, Bruera implementó un puesto de comidas en Plaza San Martín, el cual fue muy cuestionado, ya que se entregó sin licitación a un puntero bruerista. Algo similar iba a ocurrir en Plaza Italia, en donde las obras para la construcción de un nuevo puesto comenzaron hasta casi terminar, pero cuando los vecinos comenzaron a indagar, comprobaron cual era el negocio que Bruera imponer en “la plaza de los artesanos”, lo cual trajo discusiones con los feriantes, y provocó que se terminara demoliendo la construcción.
La gran preocupación ronda ahora por saber ¿Quién financió el puesto?, si el dinero utilizado era del municipio, ¿Cómo se utilizó sin el consentimiento de los vecinos? ¿Porqué Bruera decidió invertir en un negocio que iban a explotar terceros? Y finalmente, ¿Quién se hará cargo de los gastos que ocasionó la construcción inconclusa?