Las bromas al sistema de atención de emergencias 911 siguen siendo un problema sin solución.
La central de emergencias funciona en La Plata, Berisso, Ensenada, todo el Conurbano bonaerense, Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell, el Municipio de La Costa, General Lavalle, Madariaga, Bahía Blanca, Necochea y Miramar, y desde su puesta en marcha el 24 de enero de 2005, hasta el 31 de diciembre de 2006, el sistema atendió cerca de 21 millones de llamadas.
De ese total, sólo el 13% fueron calificadas como "emergencias reales". El restante 87% careció de importancia porque se trató, en su gran mayoría, de bromas o falsas denuncias para distraer la atención policial.
Según informó el ministerio de Seguridad, el 13% de "emergencias reales" constituye un universo de 1.711.580 llamadas, que representan 142.631 por mes, 4.754 por día y 198 por hora. Esto da un promedio de 3,3 comunicaciones "reales" por minuto.
En 23 meses de funcionamiento del servicio de atención telefónica de emergencias, los llamados reales permitieron esclarecer miles de delitos y contribuyeron a la detención de 33.556 personas.
La efectividad del sistema sigue chocando, sin embargo, con el problema que representa la enorme cantidad de llamadas que realizan bromistas o aquellos que quieren distraer, con falsas denuncias, la atención de la Policía.
Las falsas denuncias no son un problema reciente. Por el contrario, en marzo del año pasado el ministro de Seguridad León Arslanián consiguió que la Legislatura modificar el Código de Faltas para imponer sanciones a quienes realicen bromas o denuncien delitos inexistentes.
En ese momento, Seguridad explicó que en el primer año de funcionamiento del 911, se recibieron 8,5 millones de comunicaciones, de las cuales el 85% fueron realizadas por bromistas o personas que pretendían generar algún perjuicio al sistema. Casi un año después, los números oficiales muestran que no se pudo reducir el número de "emergencias irreales", sino que, por el contrario, subió al 87%.