Cuando parecía que la policía de la ciudad de poco servía, los trabajadores de ATE se encontraron con la mano dura. Hubo represión, gases lacrimógenos, balas de goma, y la puja del gremialista Carlos Quintana por no perder el poder de UPCN salió nuevamente a la luz, cuando sus militantes agredieron a los trabajadores enrolados en ATE, quienes no apoyan a la dirigencia del co seguro de IOMA>>
Un grupo de trabajadores de ATE manifestó frente a las puertas de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense, con el fin de que el gobierno provincial “cumpla con el pase a planta permanente los 2.900 trabajadores del área, que actualmente son trabajadores temporarios, y el blanqueo de personal en negro”, a lo que desde la Provincia se habían “comprometido en agosto pasado”.
Esta situación trajo climas de tensión, y la policía sin mediar demasiado, se cruzó con los manifestantes, y con balas de goma, palazos y gases lacrimógenos, los reprimió, dejando un saldo de 9 heridos.
Según explicó el secretario general de ATE de la provincia de Buenos Aires, Hugo Godoy, “las 1.000 personas que se movilizaban en la calle, y otras 200 que se encontraban en el interior del edificio”, pretendían a su vez, realizar una asamblea “en repudio de las amenazas recibidas por parte de patotas armadas que la semana pasada intentaron impedir una reunión en la sede de la cartera”.
A su vez, Godoy, aseguró que se inició una demanda penal por las amenazas sufridas por delegados de ATE por parte de grupos en los que el líder sindical identifica a “dirigentes de UPCN”, quienes hacen campaña para el titular del co seguro de IOMA, Carlos Quintana, quien esta perdiendo el poder dentro del gremio, tal como le ocurrió el año pasado, cuando perdió la conducción de la CGT regional.