Los ambientalistas realizaron un corte de media hora y hubo embotellamientos
Vecinos y representantes de ONGs ambientalistas de la ciudad de Ensenada -acompañados esta vez por concejales de La Plata, funcionarios, integrantes de la FULP y CTA, entre otras entidades de la región- realizaron ayer un corte del acceso a la Autopista La Plata-Buenos Aires, lo que originó embotellamientos y un gran caos vehicular, ya que muchos conductores que se encontraban con la manifestación optaban por retomar en contramano hacia la rotonda de la avenida 120.
La protesta se realizó para seguir exigiendo que "se cumpla el convenio firmado el año pasado en la Suprema Corte bonaerense, que prevé el cierre del relleno sanitario en el mes de diciembre próximo", y que los vecinos temen que no se cumpla porque la Provincia todavía no encontró un lugar alternativo para llevar la basura.
El corte del acceso a la Autopista fue resuelto durante una asamblea que se llevó a cabo en la puerta del predio de la Ceamse -diagonal 74, camino a Punta Lara-, donde además se decidió realizar una movilización a la Gobernación el próximo miércoles 14 de marzo, mientras hoy tendrá lugar en Punta Lara una campaña de concientización -con reparto de folletos-, según se anunció.
Momentos de tensión se vivieron durante la protesta de ayer, cuando algunos conductores bajaron de sus autos y se pusieron a discutir con los manifestantes porque pretendían que abran el paso. Muchos de los automovilistas, planteaban que tenían urgencia de llegar a Capital Federal pero sin embargo el corte de media hora -desde las 20 hasta las 20:30 aproximadamente- se cumplió al pie de la letra por los ambientalistas.
En este marco, Marcelo Martínez, titular de la ONG Medio Ambiente de Ensenada, sostuvo que "creemos que nuestra lucha es la lucha de toda la población de Ensenada y otras zonas cercanas, que no quieren sufrir más la contaminación y los malos olores que produce el relleno sanitario".
"Por eso -agregó Martínez- vamos a seguir luchando hasta las últimas consecuencias. Acá hay un convenio firmado que tiene que cumplirse y por ahora todo indica que el relleno va a seguir funcionando, por eso es que nos seguiremos movilizando".
A la asamblea de ayer también llegaron vecinos de Gonnet, Ringuelet y Tolosa que, según dijeron a este diario, sufren todos los días los problemas que generan los malos olores que salen del basural. "Ni siquiera podemos tener las ventanas de nuestras casas abiertas, y no queremos vivir más en estas condiciones", coincidieron.
Por último, los vecinos dijeron que "son las autoridades del Gobierno de la provincia las que deben resolver esta situación, pues nosotros no queremos seguir conviviendo con este relleno que ya está al límite de su capacidad".