Santiago Barberán continúa internado en coma farmacológico en el San Martín.
No hay datos de quiénes ni por qué lo atacaron. “Estaba irreconocible”, dijo su padre
Santiago Ezequiel Barberán (20), el joven que fue salvajemente golpeado y arrojado a los jardines de la Municipalidad el domingo por la mañana, continúa internado en estado delicado en la sala de terapia intensiva del hospital San Martín
“Su estado sigue siendo crítico y para nosotros es una cuestión de fe”, dijo ayer a Trama Urbana su padre, Luis Florencio Barberán.
Mientras tanto, la investigación policial parece estancada, sin datos de lo que le pasó al chico que salió de un boliche céntrico en la mañana del domingo y apareció inconsciente y salvajemente castigado, cinco horas después. El caso no tiene testigos, aunque la familia confía en que aparezcan.
“La último que se sabe es que al salir del boliche (Santiago) se comunicó con la novia. La llamó desde un teléfono público de la zona”, indicó el padre.
De ahí en más, el misterio. No queda claro si intentaron asaltarlo o si estuvo involucrado en una pelea.
Lo cierto es que el pibe fue golpeado ferozmente en la cabeza, el mentón y en otras partes del cuerpo. Hay rastros de que fue torturado. Su estado es desesperante, en especial por el coágulo cerebral. “En las últimas horas ha tenido unas complicaciones del nivel respiratorio. Pero está contenido”, precisó el padre.
Lo único que se conoce es que eran las 7.30 cuando se retiró de un pub de 49 entre 11 y 12, junto a un amigo que le pidió que lo esperara junto al auto para ir al baño. Pero cuando salió a la vereda, Santiago ya no estaba.
El padre de la víctima dijo que lo golpearon de tal forma que “estaba irreconocible. Sólo lo reconocimos por un tatuaje en la muñeca”, explicó.
Su esposa, que no es la madre de Santiago, expresó: “Lo torturaron con saña. No sabemos ni cuánto le pegaron”. Matías es agente inmobiliario y vive con su mamá en Berazategui. Los fines de semana viaja a La Plata para estar con su papá, que vive en Villa Elisa.
Sigue conectado a un respirador artificial y su estado es crítico. “Los médicos nos dijeron que su cuerpo recién ahora está reaccionando por los golpes que recibió”, explicó la esposa del padre.
El caso está en manos de la comisaría Primera, cuyo titular es el capitán Alejandro Bottoni.