Los vecinos de Villa Elisa se cansaron de esperar la respuesta del municipio y de la concesionaria de la Autopista La Plata-Buenos Aires, Occovi, y con el fin de reclamar por el cierre de la bajada que desemboca en la calle 415, se encadenaron en plena carretera esperando una respuesta.
“La bajada es ilegal, no fuimos consultados y hace tres semanas que no hay diálogo con quienes deben encargarse de esto. Llegamos a esta instancia para llamar la atención del Gobierno ya que en la sesión pasada del concejo Deliberante, la concejal Susana Gordillo y el resto del oficialismo se rió de nosotros en nuestra cara", manifestó María Inés, una de las vecinas que tomó la decisión de encadenarse antes de tener que sufrir la muerte de algún familiar o conocido por causa de la peligrosa bajada que afecta y altera el orden del barrio platense.
Es que el reclamo de los vecinos no es por un simple antojo, como quieren hacer ver desde el municipio y su diario de cabecera, El Día, sino que la realidad que se vive en Villa Elisa, es la que se ve en muchos otros lugares de la ciudad, en donde las medidas de seguridad vial no llegan y los vecinos viven “con el corazón en la boca”, rogando que los automovilistas, no comentan una tragedia por la falta de prudencia.
Vale recordar que días atrás, de igual manera, un grupo de platenses se juntó en las puertas del Parque Ecológico con el fin de pedir que no se construya la bajada en esa zona.
En dicho encuentro, participaron representantes del Comité de Cuencas de los arroyos Carnaval y Martín, la asamblea de vecinos del arroyo Rodríguez y habitantes de Villa Elisa, quienes plantearon la necesidad de avanzar en los reclamos, con el objetivo de que tanto el intendente Pablo Bruera como la concesionaria de la autovía, Occovi, tengan en cuenta la postura de éste grupo de vecinos, para no tener que lamentar una tragedia en el futuro.