Escuela tendrá nombre de un chico de la Noche de los Lápices
Uno de sus ex alumnos desaparecido en La Noche de los Lápices, de la que el próximo sábado 16 se cumplen treinta años.
La decisión fue tomada por las autoridades educativas bonaerenses en acuerdo con la comunidad de la escuela de 16 entre 500 y 501 donde Horacio, nacido en mayo de 1959, cursó la primaria.
La imposición del nombre a un nuevo edificio se realizará la semana próxima en el marco de los homenajes a las víctimas del hecho más emblemático del terrorismo de Estado.
Entre la noche del 16 de setiembre de 1976 y la madrugada del 17 un grupo de militantes secundarios platenses de entre 16 y 18 años fueron secuestrados y torturados durante meses hasta hacerlos desaparecer.
La mayoría de ellos estaban vinculados a la peronista Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y habían participado de las luchas por el boleto estudiantil secundario, un año antes.
Un enorme mural de seis metros de alto por 17 de ancho, que ya está siendo pintado por los alumnos del establecimiento de Gonnet, recordará el episodio.
Horacio Ungaro, que tenía 17 años y era un alumno excelente en el Normal 3 de La Plata, además de la militancia estudiantil realizaba trabajos voluntarios en barrios pobres de La Plata, una actividad característica de los estudiantes comprometidos de aquellos años.
Cuando fue secuestrado por un grupo de tareas en su casa familiar platense, junto a el se encontraba su amigo Daniel Racero, que también permanece desaparecido después de haber sido vistos torturados en los centros de detención clandestina de Arana y Pozo de Banfield.
Los otros secuestrados desaparecidos en ese episodio son: Claudio de Acha, Francisco López Muntaner, Claudia Falcone y María Clara Ciocchini. Esa misma noche fueron secuestradas Emilce Moller y Patricia Miranda, que sobrevivieron, al igual que Gustavo Calotti y Pablo Díaz, secuestrados antes y después de esa fecha.
Se trata de la segunda escuela a la que se asigna el nombre de uno de los chicos de aquella noche ya que el año pasado un establecimiento del barrio porteño de Palermo fue bautizado con el de Claudia Falcone.
Desde 1998, el calendario escolar argentino conmemora en esa fecha el Día de los Derechos Estudiantiles, debido a la participación del grupo en las luchas por el boleto estudiantil secundario aun vigente y en los colegios se dan clases alusivas al hecho.
"Horacio quería un país más justo y solidario y por eso entró a la UES en 1974 y en 1975 participó de la lucha por el boleto, dijo la mayor de su tres hermanos, Marta Ungaro.
Jugador de ajedrez en el club de Gonnet y luego en Estudiantes de La Plata, nadador en el club Universitario, cuando un grupo de tareas irrumpió en su casa preguntando "donde están las armas" sólo atinó a tirar por la ventana del quinto piso su "Manual de Filosofía" de Afanansiev, una lectura clásica de quienes quería iniciarse en la lectura del marxismo.
Los secuestradores no encontraron un arsenal pero, en cambio, pudieron leer en la pared de su cuarto la leyenda: ``Vive tu vida, hermano mío, pero también vive la mía®® escrita por Horacio el 12 de marzo de 1975, cuando fue asesinada Mirta Aguilar.
Estudiante avanzada de derecho, la joven era su referente política -expresión entonces desconocida- con la que compartía las tareas solidarias barriales, de apoyo escolar y asesoramiento jurídico, en la villa que estaba detrás del hipódromo de la Plata.
A la semana del secuestro de Horacio, de la misma casa fue llevada su hermana Nora, estudiante de veterinaria de 22, que en el reciente juicio a Miguel Etchecolatz corroboró haber visto a algunos de los chicos de La Noche en Arana y Pozo de Banfield, por cuyas sesiones de tortura todos pasaron.