El personal de Control Urbano intentó levantar de la vía pública tres puestos de vendedores ambulantes, que se encontraban en 1 entre 43 y 44, y ante la decisión de decomisar la mercadería, los trabajadores decidieron defender sus puestos laborales y entre gritos, golpes y empujones los expulsaron del lugar. Pero a los pocos minutos, volvieron con la policía y los detuvieron por "resistencia a la autoridad, amenazas y rotura del vehículo oficial".