La conformación de dos nuevos bloques políticos opositores causó mucho ruido, pero hasta ahora ningún dirigente se digno a decir qué aspiraciones tienen para el país si ganan en las próximas elecciones y se convierten en la primera oposición de cara al 2011. Al parecer unos van por más seguridad y los otros por darle más poder al agro. Cómo se mueven en la ciudad>>
Del lado del denarvaísmo se podría decir que su fuerte es la inseguridad, ya que el “colorado” se dedicó a lo largo de todo el verano a realizar propagandas que incitaban a la toma de medidas de seguridad. Pero tras la unión con Solá y Macri se hizo una laguna, y ahora nadie sabe para dónde van a ir.
En nuestra ciudad, dos referentes del espacio, cómo son José Ramón Arteaga y Julio Garro, siguieron los lineamientos del Diputado Nacional y pidieron a viva voz más seguridad; aunque claro está no fueron muy precisos detallando qué medidas tomarán para combatir la delincuencia y educar a la sociedad, si es que se convierten en el espacio más poderosos para pelear con el kirchnerismo en el 2011.
Del otro lado se encuentra la Coalición Cívica y la UCR, quienes marcaron grandes diferencias durante el conflicto que tuvo el gobierno con el sector agropecuario; lo cual les permitió a su vez tomar posicionamiento y sumar adherentes al espacio, cómo es el caso de los dirigentes agrarios, que en reiteradas ocasiones se juntaron con los líderes máximos Elisa Carrio y Gerardo Morales.
Pero en La Plata, la situación parece ser diferente, ya que ninguno de los espacios se abocó por completo a apoyar el actual conflicto que mantienen los productores fruti hortícolas con el municipio por la instalación del Parque Industrial del Sur.
Más bien parecen estar dispuestos a contradecir y luchar contra todos los proyectos del oficialismo y aferrarse a su postura para marcar la diferencia que mantienen con el kirchnerismo/bruerismo.
Para muchos éste será un año de definiciones y de posicionamientos, aunque por ahora tienen poco para mostrarle a los vecinos, que al parecer deberán decidir entre un oficialismo que no hace nada y una oposición que sigue sin buscarle un remedio para la cura de los problemas.