Al Taladro de Falcioni le salieron todas, goleó de la mano del Pelado Silva y hundió a un Rojo cada vez más comprometido. El equipo de Gallego fue al Florencio Sola con ganas de cerrar bien el torneo. ¿Y ahora? El Tolo no quiso hablar.
El equipo de Falcioni fue una maquina en ataque y aprovechó todas las ventajas que le dio la defensa del Rojo, una invitación constante para que los delanteros uruguayos y mediocampistas del Taladro los atacaran permanentemente.
Santiago Silva, que fue la gran figura del partido, convirtió de palomita un centro de su compatriota Sebastián Fernández cuando iban apenas 8 de juego. Solo una jugada de riesgo pudo hilvanar el conjunto del Tolo y casi empata cuando, tras un centro, Rodríguez cabeceó al palo y el rebote le quedó a Pusineri con todo el arco de frente para definir, pero le acertó a Maxi Bustos que estaba parado en la línea.
A partir de ahí no llegó mas y dependió muchísimo del Rolfi Montenegro, como en todo el torneo, pero el volante se encontraba cansado luego de haber llegado recién anoche de Ecuador y haber ido directo a la concentración.
A los 28, Víctor López cruzó su cabezazo tras un corner y marco el segundo. Banfield empezó a manejar la pelota con criterio y siempre llegaba al arco de Assmann con jugadas colectivas. Tras una doble pared en el medio, Maxi Bustos habilitó a Sebastián Fernandez para que defina solo frente al arquero y llegue a su sexto gol en los últimos siete partidos.
Ahí se terminó el partido, porque el Taladro pudo estirar incluso mas la distancia antes de irse al descanso. En el arranque de la segunda etapa, el Tolo Gallego ensayó un cambio ofensivo sacando a Machín, que había sido el más regular del Rojo, y puso a Leonel Nuñez. El equipo se desequilibró más aún y perdió presencia en la mitad de la cancha.
Sólo 3 minutos pasaron y Silva volvió a quedar cara a cara frente a Assmann, tras pase del otro uruguayo, y le dobló las manos con un potente remate para el cuarto gol y así llegar a nueve en el torneo. El encuentro ganó en temperatura y se vieron algunas piernas fuertes de los visitantes.
A la salida de un tiro libre, al mejor estilo corner corto en hockey, el Pelado Silva metió el centro y por atrás de todos apareció Barraza para poner el 5 a 0 final. De esta manera, Banfield igualó la mayor goleada a Independiente que había conseguido en 1951 y está prácticamente salvado de la Promoción. Sólo puede llegar a jugarla si no suma mas puntos y San Martín de Tucumán gana los tres partidos restantes.
Para Independiente el panorama es negro: por tercera vez recibe cinco goles en un partido desde que asumió Gallego y sigue siendo la valla más vencida (34). Encima el equipo se retiró silbado por sus hinchas. ¿Y ahora Tolo?
Diario Olé







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